miércoles, marzo 15, 2006

... y el café en la cocina

Silvio Rodríguez habla de mujeres estremecedoras en una de sus canciones más escuchadas, precisamente “Mujeres”. A mi me estremece el recuerdo de mi madre, que no está en esta tierra hace ya casi 9 años.

Fue el centro de la familia hasta el último día. Todo giraba en torno a su figura y su eterno buen ánimo. Salvo algunos arranques de mal genio, la mayoría del tiempo uno podía disfrutar de su compañía en buen humor.

Una vieja abnegada. Preocupada de su casa, sus 4 hijos (hombres todos), y su marido. Una madre a la antigua, pendiente de todos los detalles de una casona que requería un regimiento para mantenerla en orden. Ahí cada cual cumplía con un rol, de tal manera de hacerle un poco más aliviada la tarea a la dueña de casa. Claro, no faltaba el que encontraba cualquier excusa para eximirse de las labores diarias, desde una crónica fatiga hasta la nunca bien ponderada asma alérgica (hasta ahora, pasa lo mismo con el mismo pastel).

Uno llegaba tarde a almorzar y siempre tenía la disposición de servir un plato de comida, y acompañarte a comer. Aunque vinieras con alguien más de sorpresa, siempre preguntaba: “almorzaron?” y se encargaba de preparar algo rápido, o calentar lo que hubiera en ese momento.

Los almuerzos familiares, ya con los hijos grandes, en una mesa-tipo-Te-Club transcurrían entre risotadas, bromas pesadas a las visitas nuevas, casi siempre pololas de turno, amigos o compañeros de colegio que iban por primera vez, y que tenían que tragarse cada una de los chistes y bromas pesadas de los hermanos. Y ella, entre que iba de la cocina al comedor con platos de comida, y que preparaba otras cosas, también lanzaba sus tallas a diestra y siniestra uniéndose al grupo con una facilidad tremenda.

La vieja no tenía, hay que decirlo, mucha facilidad para acercarse a uno a conversar de cosas íntimas, pero claro, percibía cuando le pasaba algo a uno de sus pollos, y se acercaba con un certero “se puede saber qué mierda te pasa a ti?” . En ese momento, uno reaccionaba y podía empezar la conversación que iba de menos a más, junto con la actitud de cercanía de ella que iba acrecentándose cada vez, hasta que terminábamos muy juntos conversando de la vida y sus pesares.

Ya siendo yo más grande, y lo recordaba hace un rato conversando con unas amigas, la recuerdo en la cocina, cuando llegando más o menos tarde de los estudios y la correspondiente visita a la polola, la acompañaba con un café mientras ella daba los últimos toques de orden a la cocina después de la cena, mientras el resto de la familia veía TV, o simplemente se aprestaban a dormir. Y bueno, el chanta de la familia (el mismo antes mencionado) pedía que le plancharan una camisa para el otro día. Claro, cuando trabajaba.

En fin, tantas cosas han pasado desde que ella no está.

Para pesar de varios de nosotros, no se equivocó cuando dijo que algunas de las prospectos de esposas no eran de su agrado (hubo un solo pillo que se casó pasados los 40 años, después de que ella falleció. Sí, es verdad, el mismo), ni tampoco se equivocó cuando decía que nunca seríamos unidos, mientras ella no estuviera.

De hecho, ahora cada uno hace su propia vida, y mi padre recibe las visitas muy esporádicas de cada uno de nosotros. Ya no existen los almuerzos familiares ni las risas a la hora de comer.

Seguro que las cosas serían muy distintas con ella llevando el pandero, o al menos la risa.

Hoy sólo quería recordarte Madre, por escrito. Decirte que me has hecho mucha falta estos tiempos difíciles, porque sé que habrías tenido una palabra de consuelo y una opinión al respecto, y si no, por lo menos nos habríamos tomado un café juntos, en la cocina.

8 comentarios:

Santa Carmela dijo...

si,
comprendo...
gracias por esta mañana, tu dialogo ha sido un bello regalo...
cariños!
no es tan mamon, mas bien es bello!

Kein dijo...

En muchas de nuestras conversas ha aparecido tu madre... me he reído montones con las tallas y me he emocionado viendo la forma en que la recuerdas... pero hoy me pasó algo nuevo... mientras leía me dieron ganas de haberte conocido antes para poder haber ido a 'bolsear' algún día y haber compartido con ella... Es como me gustaría que un día Diego hablase de mí...

Uta socio, estaba re inspirá... pero voh cachai que hay giles que interrumpen llamando por fono y ahí quedé (wuajajajaja...) En todo caso me gustó mucho leer las cosas lindas de tu vieja... Y no pude menos que reirme por 'aquel'... sí, el mismo... el de la capa y antifaz... 'barsaman' dijiste..???? Arriesgas demanda, honey...

Un beso, lesín... tk...

Cleo dijo...

Precioso...........me has dejado sin palabras.

STQ, mucho!!!!!

Romeroventura dijo...

Mi madre, Gabriela, de seguro estaría muy contenta de saber que la recordamos como tú lo haces con la propia, hermano mío. No me imagino sin mi madre, y es mejor no pensar en eso. Pero es verdad que tengo suerte. Por eso, mejor me callo.

CaLViN_oNe dijo...

santa carmela: gracias por la visita. El regalo fue mutuo ... gracias a tí. :=)

kein: perri ... sin duda habrías sido muy bienvenida, porque además de saber distinguir a la gente buena onda, mi vieja también podía mirar a los ojos y saber cuando la gente era buena de adentro.

cleo: Darling ... a veces el silencio lo dice todo ... gracias por ello. (k)

romeroventura: Me llega eso de "hermano mio" .. y te lo agradezco muy profundamente. En este recuerdo, lo sé, están todas las madres ... hermano.

Jota Ce dijo...

putas hermanito, no pude parar de reirme leyendo esta publicacion, lo mismo la pollo, claramente identificado el pastelito.....jajajajaja

Anónimo dijo...

recuerdo a la mamá cada hora de mi vida, y cada día que pasa más la añoro. cómo no hechar de menos sus...todos hueon!
ya acá va mi cooperación......a barsaman no sólo había que plancharle sus camisas!, el muy fornica'o pedía MANZANA RAYADA CON AZUCAR!!!!!!!!, justo cuando la madre se disponía a descansar, después de haber atendido a la manga de giles que tenía en casa (o no?). pobre vieja, yo creo que se fue sin saber que el pelotas la quería, o por lo menos con la seguridad de que su vida iba a ser digna.....en fin, cada uno es arquitecto de su futuro (que cursi la güea!!)
MADRE TE AMO.
chao yayo linda tu página, te quiero mucho!
cariños jotace, te quiero mucho tb.

jimmie

aaahhhhhh, kein, sin dudas hubieses sido super bienvenida

jaime dijo...

Como pájaros en el aire

Las manos de mi madre
son como pájaros en el aire
historias de cocina
entre sus alas heridas
de hambre.

Las manos de mi madre
saben que ocurre
por las mañanas
cuando amasa la vida
hornos de barro
pan de esperanza.

Las manos de mi madre
llegan al patio desde temprano
todo se vuelve fiesta
cuando ellas vuelan
junto a otros pájaros
junto a los pájaros
que aman la vida
y la construyen con el trabajo
arde la leña, harina y barro
lo cotidiano
se vuelve mágico.

Las manos de mi madre
me representan un cielo abierto
y un recuerdo añorado
trapos calientes en los inviernos.

Ellas se brindan cálidas
nobles, sinceras, limpias de todo
¿cómo serán las manos
del que las mueve
gracias al odio?

Peteco Carabajal