martes, abril 25, 2006

Atención personalizada


La chica llevaba a una criatura en sus brazos cuando entró a la oficina de atención de clientes. Iba acompañada de otra joven de edad similar, que también tenía a su bebé en brazos. La primera chica saca un número que señala el turno que le corresponde, y juntas se sentaron en las sillas destinadas a la espera.

Pasaron unos pocos minutos, cuando le correspondió el turno de atención. Se acercó a la ventanilla correspondiente y mientras le hacía las consultas a la funcionaria, ésta, concentrada, escuchaba atentamente lo que solicitaba la muchacha. Mientras esto sucedía, la funcionaria le iba pasando formularios que tendría que completar y firmar para concluir el trámite. Fue en ese momento, justo cuando la muchacha tomaba el lápiz que le facilitaba la funcionaria, cuando esta le pregunta: “Viene solita?” – “Bueno, no”, le contesta, indicando hacia su acompañante. La mujer mira hacia la fila de sillas y ve a la otra chica con el bebé en brazos, y acto seguido se para de su asiento, pasa por detrás de sus compañeros, abre la puerta que la separa de la sala de espera, se acerca a la chica de la ventanilla, le toma el bebé en sus propios brazos para que la chica se pueda desenvolver cómodamente mientras le indica pacientemente donde debe firmar, a la vez que arrulla a la criatura como propia.

Cuando la chica termina de firmar todos los papeles, la funcionaria devuelve el bebé a su joven madre, retorna a su asiento y con una sonrisa se despide de la muchacha con una sonrisa y un “Buenas Tardes”, que responde la muchacha mientras camina hacia la salida.

Este es un hecho real, que me tocó observar hace un par de semanas. Seguramente es una situación que sólo podría darse normalmente en una ciudad como ésta, Rengo, donde el apuro, el mal talante y la falta de voluntad suelen ser sólo accidentes en la vida cotidiana.

7 comentarios:

Kein dijo...

Digamos que no es común ver tales situaciones en Santiago... pero afortunadamente aún hay PERSONAS (de esas que tienen sentimientos...) que hacen que uno esboce una sonrisa y se diga que no todo está perdido al fin y al cabo... (Cabo..? Uffff, no debí haber mencionado eso..! Sorry, socio..! Wuajajajaja..!)

Ya oh, ese sería mi aporte... tengo mucha pega así que ando de carrerita...

Tk..!

Cleo dijo...

Y para que vea ud. que los funcionarios públicos no son tan como las we........como se piensa.

Besotes!!!!

La Reina del Nilo

CaLViN_oNe dijo...

Cleito ... siento romper el encanto, pero resulta que no era repartición pública la del relato. Sin embargo me ha tocado hacer algunos trámites en Registro Civil, Municipalidad y puedo decir que he recibido una atención muy amable y no he visto esas aglomeraciones de gente esperando ser atendida ... así es que vale también dejo a salvo a las reparticiones públicas qye tan bellamente usted representa.

(k)

Cleo dijo...

Gracias, muchas gracias....por sus hermosas palabras!

Miss Fisco 2006 =P

Romeroventura dijo...

Debe haber sido una "linda guagua"!

LaRomané dijo...

No creo que sea sòlo por ser pueblo, sino por la calida humana de la funcionaria. Si esa chica estuviera en Santiago, probablemente actuarìa igual.

Sludos
x0x0x0x
LaRomanè

Mary Rogers dijo...

mientras leía, me preguntaba dónde podía estar pasando eso...Y no es por mala onda. Obviamente, mientras más gente, más movimiento, más neura, menos tiempo y todos los etcéteras que se dan en grandes ciudades.
Bonito instante para recordar
Un abrazo