lunes, abril 10, 2006

Bienvenidos a Rengo!!


Ya está!

Como decía en un post anterior ("Haciendo Maletas") estuve un tiempo analizando la oferta de trabajo que me hicieran hace unas semanas y decidí aceptarla.

No quise escribir nada antes para dejar pasar al menos una semana, de tal manera de sentir realmente si la elección había sido buena. Hoy puedo decir (no sé si en un año más) que ha sido así, positiva.

Ya estoy en nueva faena. Nuevos compañeros. Nuevas caras. Otro ritmo.

Rengo es una ciudad (como dicen orgullosos sus habitantes) ubicada a 114 Kms. al Sur de Santiago, en la Sexta Región del General Bernardo O’Higgins. 50.000 Habitantes cubren 590 Kms. cuadrados, de los cuales una gran mayoría son rurales, campos, cultivos, etc.

Da gusto (hasta hace olvidar la levantada a las 6 a.m.) llegar en las mañanas por esos lares. Se siente el aire pueblerino a la bajada del bus en la Plaza de Armas, centro de reunión de escolares, jubilados y parejas de enamorados a mediodía. Bulle Rengo a esa hora, nada como el Paseo Ahumada, ciertamente, pero se nota actividad. Sin embargo todo pareciera apagarse llegando las 3 de la tarde, y hasta las cerca de las 5, cuando todo vuelve a la normalidad con el comercio reabriendo sus puertas después de la cada día menos acostumbrada siesta. Esa es la hora justa para trasladarse entre pueblos, dice el jefe, aprovechamos el tiempo muerto. Es verdad, puedes almorzar tranquilamente y luego desplazarte a alguna ciudad próxima. Rancagua, por ejemplo, está a escasos 20 Kms, San Fernando también está a 15 minutos en auto, y otros tantas localidades están a tiro de piedra.

Calles y avenidas arboladas dan el marco preciso de frescura a las caminatas vespertinas. Gran cantidad de pequeño comercio concentrado en algunas pocas cuadras permiten encontrar de todo en no más de 5 cuadras a la redonda. Se quejaba el abuelo de los diarios que la apertura de Supermercados medianos (San Francisco) y otras cadenas más pequeñas hicieron desaparecer los pequeños emporios que circundaban el centro cívico del pueblo, pero que había contribuido innegablemente al desarrollo de la comuna.

Comentaba hace unas semanas que era increíble volver a escuchar grillos al atardecer, ver que nadie te atropella por caminar más rápido por las aceras, que la mayoría de la gente te trata gentilmente y que, a Dios gracias!, no se escuchan bocinazos ni frenazos cada 10 segundos.

Tengo harta pega, eso es verdad, pero estoy en mi salsa. El negocio lo conozco y me gusta, me permite moverme en distintas ciudades y pueblos, y aunque llego cansado a las 10 de la noche, me parece que estoy en el camino correcto.

En un mes más, más o menos, tengo que tomar la decisión de radicarme por allá, pero esa es otra historia.

7 comentarios:

Kein dijo...

Ah ya poh... ponte las pilas y déjate de tanta capacitación y cosas... Vai mañana..? Pa darte el abrazo de cumple atrasao..!!! ;)

Besho!

Enigmática dijo...

Las letras corren hacia la tinta, esperan palabras descalzas...

Cleo dijo...

Ahhh, yiiiaaaaa....pa que más puh cariñito......Acaso en el campo las prensas son más lentas???? =P

Se nota su ausencia entre las yeguas, miju.....o sea, se le extraña....

Besos!!!!

PD: Dése una vueltecita por el imperio egipcio...hay una novedad ;=)

Kein dijo...

Veo que escribiste sobre el asunto que tenías "en imprenta" porque mi comentario inicial es como chancho en misa (Nueva esa...) Qué querís que te diga... rica la vida esa poh... Me gusta esa onda de pueblo, pero no se por cuánto tiempo... nunca he vivido fuera de Santiago... y a pesar de que los tacos me cargan, siempre hay algo que mirar por la ventana =P Pa' variar yo mirando el lado amable de las cosas... Jajajaja!!!

Ya caurito, anda arrepotingándote luego por allá, mira que las yeguas en pleno van de visita a comprobar si lo que dices es cierto ;)

Los datos de Rengo los sacaste del Turistel..??? XD

Besho..! Have I Told you..?

Romeroventura dijo...

Lejos de renguear (valga la ironía), veo que, mi amigo y hermano, camina a paso firme por su nueva geografía. No sé porqué, pero ya me dio hambre y sed. Buenos mostos por esos lados, y ya me imagino el lechoncito dando elegantes vueltas alrededor del noble palo, cuando la inauguración de la nueva casa. Salú y pa'lante y con fe!!

Cleo dijo...

A propo del comentario de mi comadre.....pídele a la Bruja Maledetta que te haga una crónica turística sobre Rengo...jejeje

Me gustó la propuesta de Romero...lechoncito y buen vinacho, debajo de su correspondiente parrón....mmmmm!!!

Besos, cariñito (k)

LaRomané dijo...

La vida de pueblo chico es fabulosa, pero me aburriría por mucho tiempo. Ciertamente yo necesito bulla, smog, agitación,tacos y bocinazos apra funcionar.
Estuve en Rengo hace muchos años por un fin de semana en el sector que se llama La Isla, en un casa patronal como de la época de la Conquista. Aún recuerdo la buena caña de Chacolí que me bebí por esos años.
Suerte en el nuevo desafío.
Te sigo leyendo.

x0x0x0x
LaRomané

PD: te dejé un comentario en el post donde me mencionaste.