miércoles, octubre 25, 2006

** una cita **


Amo tanto la vida - Ismael Serrano

Y si cuando venía llegando a sentarme miraste desde lejos, y no te acercaste a saludarme.

Solo te quedaste mirándome desde tu atalaya, tu torre de vigilancia, tú me lo dijiste después, mientras yo miraba mi teléfono móvil, para verificar la hora. No acostumbras a llegar tarde a nuestras citas, como yo, que esta vez tomé la precaución de hacerlo.

Mientras, me acercaba al bar y pedía un vaso de ron y una bebida cola, pensando en pedir un segundo vaso donde verter la mitad de la dosis de ron, para compartirlo, como es nuestra costumbre.

Estoy en sector “No Fumadores”.
Puedes sentirte orgullosa de esto, tú lo sabes.

Me mirabas mientras hablaba con el encargado de la barra, y pensaste en lo bien que me veía con la barba crecida, a pesar de que siempre tuviste prejuicios con las caras con pelos que raspan. Sonreíste a ver que traía esa camisa blanca que uso especialmente para ti, y que a ti te gusta tanto.

Ya habían pasado 10 minutos y aún no llegabas, y ya empezaba a preocuparme. Mientras juego con mi teléfono, pensando en llamarte, también pienso en que esta noche es especial, tan especial como tú para mí. No sabes lo especial que es. Pareciera una cita más, de las tantas que nos damos. Esta vez, incluso, no llegamos juntos al lugar elegido. Nos encontramos ahí, como la primera vez.

Desde el salón contiguo a la barra querías saber cuánto duraría todo esto, si lograríamos algo más, si podríamos ver llover el próximo año, o si celebraríamos juntos el bicentenario.

Tantas cosas nos habíamos preguntado ambos. Siempre ha sido especial nuestra relación, y creíste entender que yo sería la persona que estuviste esperando tanto tiempo, creyendo además haber llegado tarde a mi lado.

Apuraste tu daikiri, te levantaste de tu silla y te dirigiste a mí, que te daba la espalda, desprevenido.

Siento tus manos, eternamente frías, tapando mis ojos. Percibo tu perfume, tu cuerpo cerca de mi espalda. Doy la vuelta y te beso en la boca, contento de verte, una vez más.

Tengo una mesa, – te digo – nuestra mesa. Me miras, me besas de nuevo, me limpias levemente la mancha de lápiz labial de mi boca y me regalas un “te quiero”. Te contesto que siento lo mismo por ti, embriagado de tu presencia, de tenerte cerca.

Nuestra mesa está casi al centro del salón principal, hay una luz que cae directamente sobre el centro de la mesa, donde hay flores que traje yo para la ocasión. Las miras, me miras, y me vuelves a besar.

Eres tal y como te soñé alguna vez, pienso.

Este no es un aniversario tradicional, te digo.

No es uno más.

“Comprométete conmigo”, te digo, a la vez que ajusto el anillo a tu dedo anular derecho, mientras una lágrima surca tu rostro, y cae en tu sonrisa.

3 comentarios:

Interd!cta dijo...

Pasadas las 10, en el lugar de siempre, "nuestro lugar", lejos de la puerta, alejada del bulllicio social, en medio de la penumbra, cómplice con la escasez de luz, sentada en un mesa, en la de siempre o en cualquiera, todas mudas testigos de besos y shows, de amor compartido y deseo contenido, allí, en medio de ese mundo especial, estaré esperándote ansiosa, impaciente luchando con los minutos, anhelante por verte otra vez ... estaré ahí como siempre, para ti, sólo para ti .... por ti.

TU mujer se encargará de amarte, la GEISHA de servirte y complacerte, la M. de retirarte y recogerte, y YO ... yo seré simplemente YO.

TAM / TRYRHHM

resonANSIAS MAGneticas dijo...

OOOOooOoooOOooOOOoooOOOOOOOOOOOOOOOOooooooooOOOOOOOOOOOOH my GOD!!!., Eeeeeeeeeeeesto eeesss en serio???!!!!!!!., o solo estas so~ando?. Cualquier que sea tu respuesta esto ha sidoooooooooo, WWWooOOOooOOoooooWWWW. oooobvio la respuesta fue un si. verdad???? continua por favor Continua. Un abrazozozozozote. este ha sido un momento muy muy agradable. gracias por eso.

Cleo dijo...

Mmmmmhhhh.....
Esto de desvarío, no tiene mucho a decir verdad...
Sería lindo que fuese más que eso.

Un abrazote para ambos tórtolos!!

La Reina del Nilo curiosa.