martes, septiembre 25, 2007

:: de la alta sUciedad ::


de pasada saludó al Ministro, y éste, solícito, agitó su mano de lejos, saludándolo también. el Senador le sonrió cuando pasó por su lado. rato después, cayendo la tarde, divisó a la Presidenta que salía rauda hacia su casa, en el asiento trasero del automóvil presidencial, pero ella no lo vio hoy. el Gerente General y el Abogado lo ignoraron al pasar. la María, la que hace aseo en el edificio del frente, le dedicó un “hasta mañana”. cuando el frío asomó, tomó sus cosas, las ordenó, armó su cama en el escaño de la plaza y se dispuso a dormir, hasta el otro día, cuando tendría que codearse, nuevamente, con la alta alcurnia de Santiago.

3 comentarios:

 kotto dijo...

La dura realidad ...

Mary Rogers dijo...

Muy bueno, me encantó!
abrazos

Anónimo dijo...

JEJEJEJE MEEEEEEEEEEEE ENCANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!! Al igual que las nuevas fotos de tus hijos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!. BRAVO!!!!!!!!! te abrazo.