miércoles, mayo 07, 2008

:: chicos, en qué quedamos? ::


Esta mañana me subo al metro, y ante la cantidad de gente que a esa hora utiliza este medio de transporte que atraviesa (casi todo) Santiago, el hecho de divisar que hay un espacio disponible en el sector de la puerta opuesta al andén me hace avanzar optimista a tomar posición relativamente cómoda (sin sentarse). Pero ... oh, sorpresa! ... el parcito de la foto ocupando el espacio que podrian utilizar unas cuatro personas. Digo yo ... de qué manera hay que pedir las cosas, de tal manera de que la gente entienda? ah?.

3 comentarios:

LiRio dijo...

Ke mal...
falta de empatia
de educacion...

no lo sé

Monchito® por fín con un pentiumVI...! dijo...

Yo le piso las patas care raja...

y que tanto!

Un abrazo
MOnchito

PD. no soy el perro de chaiten

Anónimo dijo...

CONFIESO:

Yo me senté varias veces en el suelo, al llegar de un viaje, sobre mi bolsito apoyaba mis posaderas cansadas (y algo cuadriculadas).
Claro, hace más de 10 años, cuando no estaba expresamente prohibido y cuando no había que ultra compartir "el metro cuadrado".
Ahora no me arriesgo, el aplastamiento por avalancha humana no es modo de morir, y no creo poder soportar el olorcito que se debe percibir desde "allá abajo". (además no me dejarías).

:)

;)

:P