jueves, mayo 08, 2008

:: quiero una silla afuera de los probadores! ::

A cuántas mujeres les habrá sucedido que, probándose ropa en alguna tienda, han decidido no comprar nada porque su marido, pololo, acompañante, tirante, complaciente, poniente, o cualquier sinónimo que identifique al "peor es ná", ha mostrado una cara de aburrimiento más larga que día lunes sin cigarrillos. Hay que decir que mirar entrar y salir a una mujer de un probador con una y otra prenda, no es de lo más entretenido que nos brinda la vida. Todo porque las tiendas (masivas, no exclusivas, hay que decirlo también) no han entendido que el acompañante debería estar cómodo si quieren que la clienta compre más de lo que pensaba comprar. Porqué no ubicar una silla, poltrona, sillón, futón, o sofá-cama para los más aburridos, cerca de los probadores, de tal manera de que uno admire cómodamente a su mujercita cada vez que salga ataviada con la prenda de turno? Ahora, si le ponen un expendedor de cerveza heladita, cuánto mejor! que compren lo que quieran!.
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(Nota: Están baratos los jeans y las poleras de hombre, llévele oiga!)
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(Reporte casi en vivo desde ZARA, Parque Arauco.)

6 comentarios:

Monchito® por fín con un pentiumVI...! dijo...

Poniente...
jajajajaja

Oye claudio, opino lo mismo que tu, menos mal que mi sra cuando va a comprar se comienza a ahogar por la cantidad de gente y la hace corta...

Un abrazo

Monchito

Angie Sandino dijo...

Pero cuanta razón! ja,ja,ja... muy buena la sugerencia y la apoyo, pero no solo para hombres pues a mi me pasa a la inversa, yo compro super rápido pero esperar a mi ciclista y cia. es una tortura!

Un abrazo y disculpa mis ausencias, ahora si ya estoy con tiempo y volví como siempre! a ver si pasas!

Lycette Scott dijo...

Jajajajaja es verdad, sí les hace falta

Ella dijo...

Tal vez también sería bueno que tuvieran algo así como un "guardacarteras", o cualquier arminículo femenino del cual el pobre acompañante en cuestión debe hacerse cargo mientras su mujercita realiza la ardua tarea de probarse una prenda tras otra, con dedicación, cansancio y la usual cuota de calor que, hay que decir, reina mayoritariamente en los probadores.
Claro, es que siendo justos, convertirse del metrosexual de la dama a su metroperchero no es precisamente el ideal de avance en una realción (por muy de "metro" que se trate").

:: Aunque una cartera plateada al hombre definitivamente puede darle un touch a un viaje en Transantiago ::

TiamO

Víctor Hugo dijo...

jajajaja! muy buena idea!
hay que ver que uno se aburre esperando al otro(a) que se prueba y prueba ...

saludos!

LiRio dijo...

No recuerdo con quien fue una conversación al respecto..
contigo?
soy tan cabeza de pollo

pero la idea era que, no solo deberían tener una silla los probadores, sino que un plasma, cervezas, revistas play boy.... su wen partido de jurgol por la tv, un café...

y el cuento seria diferente...

y pa las chicas... lo mismo si el hombre moderno tb sale de compras

bso