martes, enero 27, 2009

:: de las poses, no de las posiciones ::

Yo no le poso a nadie (salvo para una foto, con suerte), no soy monedita de oro ni billete de veinte mil pesos como para tener la absurda pretensión de gustarle a todos. Me reconozco pesado, llevado de mis ideas, pero sin embargo tolerante, aunque parezca contradictorio. Parto diciendo eso a propósito del "festival de la pose" que uno puede encontrar en tantas partes (reales y virtuales):

El (la) intelectual. Esos que dicen ver sólo cine-arte y que aborrecen la industria hollywoodense. Esos que hablan (por decir algo) del cine turco, de lo refinado del cine francés, de la aventura cinematográfica hindú de hace tantos años. Esos que hablan de la "puesta en escena", de la "fotografía", del "tratamiento tan ágil del guión", etc etc .... me parece que, salvo que sea un cineasta el que habla, el resto me parece sencillamente una pose.

Y aquellos que desprecian el sagrado derecho de cada uno a leer lo que se le venga en ganas, sea ésto novela rosa, aventuras, poemas o cuentos. Pasa que si los demás leen algo distinto a lo que estiman "verdadera literatura", todo aquello es simplemente basura. Si no es Nietzsche, o algún escritor con nombre para el común de la gente desconocido, el resto no tiene idea de escribir. Se llenan la boca con la literatura basura y la que realmente "vale la pena". Apestosos!.

Cabe decir que yo leo sólo con el simple propósito de entretenerme, y de hacer, artificialmente, más corto el viaje en metro.

La pose de elevado espiritualmente es otra definitivamente patética. Conozco, y he sabido de otros, casos en que el sanador apenas puede consigo mismo y sus cercanos ("en casa de herrero, cuchillo de palo" aplica perfectamente), pero se da las ínfulas de sanador para otros, que da consejos astrales, que confía en la ancestral sabiduría de las cartas del Tarot (celta, gitano, egipcio, da lo mismo), que se encomienda a los ángeles, arcángeles, de los buenos y los no tan buenos. Que bendice a destajo, que envía positivas vibras, que habla de chakras, de karmas, que usa el "namasté", en fin, sólo falta vestirse de túnicas blancas y retirarse a vivir al Arrayán o a Elqui, sin embargo lloran por una vida acomodada muy lejos de la vida de contemplación, y además odian al "rotaje".

El conocedor de música. Es el tipo equivalente al crítico de cine, y también con el de libros. Existe aquél esnób que oye una música que sólo él y algunos pocos conocen, que no es de gusto masivo, por lo que ellos la disfrutan mucho más porque, justamente, el "populacho" no tiene alcance a esta música de selección (lo último de Kusturica, lo de Cocorosie, de Tiersen, etc.). Este también considera que cualquier música que no sea la considerada "culta" es "basura". Quién le puso nombre de "culta" a la música de los famosos maestros de la música? Acaso el folclór no es parte de la cultura de los pueblos?... la música popular no es parte de la idiosincrasia, y por lo mismo parte de la cultura?. Una cosa es decidir que ciertos tipos de música gusten más o menos, pero otra cosa es descalificar a la gente por sus gustos. Tengo música de Tiersen y de Luis Fonzi, pasando por Sabina, REM y Chicago. Conocerán algunos, entre tanta palabra rebuscada, el significado de "tolerancia"?.

Yo? no los tolero.



(ejercicio piola de catarsis)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni tan "piola".
Espiritualmente directo.

Beso

Romeroventura dijo...

Pulento el cine turco!!