martes, julio 21, 2009

:: de los desvaríos ::

y tenia ganas de escribir algo hace meses. y miraba mi blog y no había ninguna entrada nueva desde abril, creo. y quería contarle al aire lo que estaba pasando, mientras escuchaba a Aute cantando “de alguna manera”, con esa voz raspada que una amiga confundía con Sabina.

y agarro el computador y me dispongo a hacer caso a esa norma no escrita que dice que “cuando no tengas nada que decir, escríbelo”, y me lanzo no más, a dejar fluir lo que se venga. y me acuerdo que hasta Serrat hizo una canción diciendo que no tenia nada que decir y termina componiendo “no hago otra cosa que pensar en ti”, y me pasa lo mismo, termino pensando en ELLA, que está a más de 100 kilómetros de aquí, y que se extraña su tremenda presencia, y que su ausencia se hace presente fuertemente. y tengo tan poco que decir, que contar. y a la vez hay tantas cosas pequeñas que hacen tan grande esta sensación tan agradable.

y también siento esa soledad tan acompañadora, tan sutil y tan fuerte a la vez, que permite que esté tan tranquilo y tan sereno como hace tiempo no me sentía.

a veces los rumbos se recomponen, y las vidas se van encauzando, finalmente. y se lucha cada día con nuevos bríos, esos que parecían inútiles y vanos hasta hace poco. y es que sucede a veces que las paredes están más cerca de lo que uno quisiera al momento de los cabezazos, y ahora parece que se hubieran desaparecido ambos, los cabezazos (espero) y las paredes inoportunas. vuelvo a creer. la esperanza alumbra nuevamente, parece. ojalá la noche no me recuerde, y me deje sin ver más allá. que esto no sea un cruel sueño con final infeliz.

ver como se van dando los resultados es tan reconfortante como cuando un hijo nos dice “te amo”. como cuando el despertar es descansado y salir al trabajo no se torna una pesadilla de la que se quiere despertar. volver a creer, volver a confiar en uno mismo y en los demás. a paso lento. confianza.

los proyectos van tomando forma de presente. eso es lo que pasa. un cambio de aire, una bocanada fresca que siempre es bienvenida a un pasar que no tuvo buen pasar.

vamos andando, que es lo que vale ahora. vamos paso a paso, que es mejor.

a mis casi cuarenta y diez, sigo aquí, peleándosela a la vida.

parafraseando a mi español favorito: el cura que me dé la extremaunción no es todavía monaguillo.

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