martes, septiembre 08, 2009

:: caminando la ciudad (4) ::

(Paseo Drugstore - Santiago - Chile)

y nadie hablaba con nadie, cada uno vivía su propia vida.  cada uno leía su periódico de la mañana sin intentar siquiera levantar la mirada para saludar la mesa del lado.  el café del domingo era así, siempre fue así.  y nadie hizo nunca nada por resolver el acertijo.  un domingo de invierno, un forastero asomó por el café del domingo vistiendo una amplia sonrisa, un sombrero alón y toda la energía para entablar una conversación jugosa.  nadie le habló, nadie siquiera le dirigió la mirada (al menos directamente).  caminó entre las mesas buscando la mirada de algún parroquiano con cara de conversador, pero no encontró par de ojos que lo enfrentara.  decepcionado, tomó el periódico cortesía de encima de la mesa, acomodó sus anteojos, y  se puso a leer.  a su alrededor, sin percatarse, la gente lo observaba como un bicho raro.

1 comentario:

Moncho® dijo...

Hola claud!o!!!
bueno, yo cacho que andamos todos desconfiando de todo...

o seremos demasiado timidos?

un abrazo y feliz 18!