domingo, marzo 28, 2010

:: hace un mes ... ::


... acostumbraba dormir la noche entera, sin despertar asustado con los latidos de mi corazón contra la cama pensando en otra réplica-temblor-terremoto.

... había un balneario precioso terminando otro verano lleno de turistas, dejando en sus playas sus recuerdos maulinos (constitución).

... ni siquiera pensábamos en la utilidad de mantener un par de linternas con pilas en buen estado en algún lugar de fácil acceso (ahora ambos subieron de precio).

... Iloca era una localidad costera en la séptima región de chile que, no siendo el balneario de moda, siempre ofrecía tranquilidad y lindos paisajes a sus visitantes (hoy está destruido todo).

... mi hijo de seis años, tomás, dormía plácidamente mientras yo, con mis brazos, lo protegía de una posible caída de la cama.  nunca se enteró de nada, afortunadamente.

... yo murmuraba, en medio del terrible movimiento de este octavo piso: - "concha de tu madre, ésto no para nunca!" - cuando faltaba un eterno minuto para que terminara.

... casi a las 6 de la madrugada, me dormí cansado, atemorizado, sin saber cómo estaba mi familia.

... la saqué gratis.  en este lugar no se perdió ni una copa.

... recordaba a mi madre (QEPD) que sentía pavor con los temblores mucho menos intensos. y que, cuando temblaba muy fuerte, nos llamaba a gritos desde el patio de mi casa

... el ruido ambiental era infernal.  las alarmas de los automóviles, los objetos cayendo al suelo, el crujir de las paredes, el golpeteo de las puertas contra sus marcos, algún vidrio quebrado de algún vecino.

... no alcancé a agarrar un florero de vidrio que se balanceaba sobre el velador y cayó, mojando la alfombra.

... nos dejó tanta gente.  tanta gente desapareció.  tanta gente ya no está.

... quedó al descubierto - una vez más - que en las tragedia "nunca faltan los que sobran".

... se confirmó que usar un equipo de FAX para comunicar algo importante en caso de tragedia, es algo impresentable y extemporáneo a estas alturas de las comunicaciones.

... no le temía a los temblores.






... varios minutos de silencio, por los que ya no están.



3 comentarios:

ElPepeSimplemente dijo...

hace un mes muros se caían y otros se elevaban o mas bien se hacía visibles a nuestro ciegos ojos...hace un mes fue como un año...hace solo un mes

duenda_descalza dijo...

Conocí ese lugar que mágicamente describes... extraño los paisajes que solía recorrer.
Te sigooo!!


SALUDOS DESDE LA ARAUCANÍA.

Mary Rogers dijo...

qué tremenda esta historia que nos marcó - ya- para siempre.
abrazos